Los 4 pasos para tener un placard eco y consciente

Así como mirar un álbum de fotos puede traducirse a vernos en el tiempo, recordar momentos y observar nuestra evolución con los años, mirar nuestro placard puede reflejar esas mismas sensaciones de nostalgia, recuerdos, y hasta podría provocarnos risas al encontrar ciertas prendas. Cada vez que adquirimos de una forma u otra una prenda, consciente o inconscientemente está hablando de nosotros. De lo que nos gusta usar, de lo que queremos transmitir, de  cómo nos sentimos cómodos, etc. Los textiles que elegimos hablan de nuestra personalidad cuando los combinamos y los reflejamos a través de los looks que elegimos vestir.

Así como nuestra ropa nos define, nuestro placard también. Cómo elegimos organizar las prendas, cuáles son las morfologías de prendas que más podemos encontrar, qué cantidad de prendas tenemos, si esta ordenado o desordenado, mucho más de lo que imaginamos pueden decir de nosotros los textiles que tenemos doblados y colgados. Pero qué pasa cuando no sabemos lo que tenemos en nuestro placard? Cuando no encontramos una prenda que queremos usar y en la búsqueda encontramos una prenda que no nos acordábamos que teníamos o que la encontramos con la propia etiqueta de la marca colgando.

Por falta de tiempo, por no tener ganas, porque nunca nos los cuestionamos, muchos son los factores que hacen que cada vez que miremos nuestro placard tengamos que estar minutos pensando qué ponernos o tratando de encontrar una prenda. Pero la satisfacción de tener el placard de la forma que nosotros elegimos, darnos cuenta de nuestras preferencias, y hasta descubrir nuestro propio estilo son algunas de las conclusiones que podemos extraer de nuestras prendas si tan solo le dedicamos un par de horas a afrontar nuestro placard.

No sólo nos va a facilitar y agilizar el tiempo que cada día nos tome vestirnos y elegir qué ponernos, sino que nos ayudará a ser consumidores más conscientes, darnos cuenta de las decisiones que tomamos cada vez que sumamos una prenda a nuestro placard, ser realistas de qué es lo que necesitamos (si es que realmente necesitamos algo) y hasta ayudar a recrear looks y combinar prendas de una forma diferente. Lo único que necesitamos es ser sinceros con nosotros mismos, cambiar un día las horas que le dedicamos a mirar Netflix por mirar nuestro placard y seguir estos 4 pasos:

1 – Poné TODA tu ropa arriba de la cama

wardrobe detox

Sí, arriba de la cama. Esto nos va a incentivar terminar cuanto antes el detox y asegurarnos de que cuando sea la hora de dormir ya no tengamos nada encima de ella. Se puede excluir el cajón donde tenemos nuestra ropa interior, medias y accesorios. Es opcional incluir las prendas que tengamos colgadas en perchas o repetir estos mismos 4 pasos para ellas en otra tanda.

#Lowlytip: Asegurate de que lo tengas puesto en el momento sea tu pijama. Para asegurarte de que básicamente estás incluyendo toda tu ropa en la montaña.

#Lowlytip: No te olvides de vaciar todas las valijas con ropa en caso de que tengas (sin importar de la temporada que sean) y de fijarte si tenés algo que se estaba lavando.

2 – Empezá a doblar las prendas separándolas en 4 pilas:

wardrobe detox

La decisión de en qué pila ponemos cada prenda no puede llevarnos más de 5 segundos (literal!). Si pasados los 5 segundos no sabemos en qué pila ponerla, la ponemos en la pila Indecisión. La idea es que sea dinámico para que el tiempo se nos pase rápido y ya vas a tener tiempo para reflexionar mejor…

– Vínculo generado: Son aquellas prendas que usamos con frecuencia (mín. 6 veces al mes) y que significan algo para nosotros. Ejemplo: la primera bufanda que me tejí, era de mi abuela, me la compré con mi primer sueldo, la usé cuando…, la tengo hace más de 3 años. Pero no dejes de ser sincero!.

– Para reciclar: Prendas que tienen alguna mancha, están rotas, descosidas o que las dejamos de usar “porque tiene tachas” por ejemplo. Sin darnos cuenta alterando unos simples detalles podemos recrear prendas que de otro modo íbamos a deshacernos de ella. Cómo reciclarlas? Podés ver un par de inspiraciones acá.

– Indecisión: Aquellas prendas que no sabía que tenía, no estoy segura si las usaría de nuevo, no me convence.

– Terminamos: Las expresiones que usamos con una prenda del tipo: “no me gusta cómo me queda”, “no va más con mi estilo”, “me aburrí de usarla” o “ya no se usa” son las que tenemos que colocar aquí.

#Lowlytip: Si vemos algo que no nos acordábamos que teníamos pero nos gusta, no nos engañemos pensando “ahh bueno pero esto lo voy a usar!”, porque por algo no lo estábamos haciendo antes… va a la pila de indecisión!.

3- Mantené tu vínculo, ponele fin a tu separación y archivá tus próximos diy (Do It Yourself)

wardrobe detox

La ropa que separamos en la pila “Vínculo generado” podemos ya guardarla!. No es la pila con más ropa? Entonces esto nos ayudará a ver qué adquirir la próxima vez que estemos frente a una prenda.

Por otro lado, las prendas que ya sabemos que no queremos más guardémoslas en una caja o bolsa (si es de papel o cartón reciclado mejor!). Para qué? La semana que viene encontrá en el blog un post dándote más de ideas!.

Y por último, las prendas que sabemos que vamos a reciclar también las podemos ya separar en otra caja o bolsa.

Estamos a una pila de terminar nuestro detox!.

#Lowlytip: Podríamos aprovechar esta instancia para empezar a recrear looks con las prendas que guardamos y reordenar nuestro placard de forma que nos resulte más práctico y atractivo encontrar nuestras prendas.

#Lowlytip: Fijá una fecha en la agenda de cuándo vas a deshacerte de esa bolsa/caja de prendas que ya no querés más para que puedan seguir su ciclo de vida lo antes posible y no seguir teniéndolas ocupando espacio.

4 – Tiempo de cuestionarnos con lo que nos tiene indecisos

wardrobe detox

Para eso vamos a hacernos con sinceridad 3 preguntas:

– Cuándo fue la última vez que lo usé? Si no me acuerdo, o fue hace más de un año, definitivamente tendríamos que replantearnos la necesidad de seguir teniendo esta prenda.

– Me gusta? La voy a usar? Va con el resto de mis prendas? Si la mayoría de las respuestas es no, entonces definitivamente hay que deshacernos de esta prenda

– Cuándo la usaría de nuevo? Si pensamos que es una prenda que la usamos como mucho 2 veces al año, o que sinceramente no creemos que podamos usarla en los próximos 2 meses entonces no tiene sentido seguir con ella.

#Lowlytip: Si estamos muy indecisos con alguna prenda, lo que podemos hacer es probárnosla. Muchas veces esto ayuda para terminar de darnos cuenta cómo nos queda y si nos gusta o no. Sino, podemos tenerlas durante 15 días más (pero esto vale solo para un máximo de 5 prendas!) y si en esos 15 días seguimos sin usarla, definitivamente tenemos que deshacernos de ella.

1 Comment

  1. […] Ahora me informo sobre los productos que consumo, hice un detox en muchos ámbitos de mi vida (el más significante fue en mi armario), y me propongo desafiarme y romper con mi pasado […]

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